domingo, 10 de febrero de 2008

Un fragmento.

aqui un pequeño fragmento de pinocho.

Dándose cuenta de que llamar no conducía a nada, empezó por desesperación a dar patadas y cabezazos a la puerta. Entonces se asomó a la ventana una hermosa Niña de cabellos color añil y de cara blanca como una figura de cera, los ojos cerrados y las manos cruzadas sobre el pecho, quien, sin mover los labios, dijo con una vocecita que parecía venir del otro mundo:
–En esta casa no hay nadie. Todos han muerto.
–¡Ábreme tú al menos! –gritó Pinocho llorando y suplicando.
–También yo estoy muerta.
–¿Muerta? Y entonces, ¿qué haces ahí en la ventana?
–Espero que venga el féretro a llevarme.
Y apenas dijo esto, la Niña desapareció y la ventana se cerró sin hacer ruido.

da mucho que pensar.